El rol de la hipertensión pulmonar en la displasia broncopulmonar

Daniela Valenzuela Stutman, Francisca Moya Uribe, Matías Luco Illanes, José Luis Tapia Illanes

Resumen


Hace 50 años Northway describió la Displasia Broncopulmonar (DBP), en nacidos de pretérmino expuestos a ventilación mecánica. Desde entonces, ha aumentado la sobrevida de ellos; sin embargo, ha aparecido una “nueva DBP” y la incidencia de esta no ha disminuido. Una de las características de esta patología es la remodelación vascular anómala, que en su expresión más severa se conoce como Hipertensión Pulmonar (HP); con una incidencia de 17%, que es proporcional a la severidad de la DBP (33% en DBP severa); y como un factor de mortalidad (hasta un 48% mortalidad a 2 años con HP por DBP). Debido a esto resulta importante conocer los métodos diagnósticos y alternativas terapéuticas, tema que se discute en esta revisión. Considerando la alta mortalidad de
la asociación HP-DBP, adquiere importancia una estrategia de tamizaje en la población de riesgo.

El gold standard para el diagnóstico de HP es el cateterismo cardíaco, sin embargo, el ecocardiograma transtorácico es una herramienta útil para el tamizaje y diagnóstico de HP en pacientes displásicos, con mediciones cuantitativas y cambios cualitativos en la evaluación diagnóstica. A nivel sanguíneo el péptido natriurético tipo B (BNP), ha mostrado ser útil en el seguimiento; en cuanto a imágenes, la tomografía computarizada se utiliza en casos severos. En cuanto a las terapias, se han propuesto el óxido nítrico inhalado como vasodilatador pulmonar, los inhibidores de la fosfodiesterasas-sildenafil-, los antagonistas de la endotelina –bosentán– y los análogos de prostaciclinas -iloprost-. Aún no se cuenta con evidencia de alta calidad para su uso, dosis y duración del tratamiento, pero hay variadas experiencias clínicas. Además, es relevante el cuidado interdisciplinario, destacando optimizar la nutrición. El desafío es lograr una prevención efectiva de la DBP y de sus
complicaciones. Un protocolo de tamizaje de HP debe asociarse a una estratificación de riesgo y directrices de tratamiento.


Palabras clave

Displasia broncopulmonar; Hipertensión pulmonar; enfermedad pulmonar crónica; recién nacido prematuro